Practicar deporte es una de las mejores decisiones que podemos tomar para nuestra salud. Sin embargo, ya seas un atleta de élite o alguien que sale a correr los fines de semana, el riesgo de sufrir una lesión siempre está presente.
Como fisioterapeutas, en nuestra clínica de fisioterapia vemos a diario cómo una pequeña molestia puede transformarse en algo crónico si no se trata a tiempo. Vamos a hablar de los tipos de lesiones deportivas más comunes, por qué ocurren y cómo la fisioterapia es tu mejor aliada para volver a las pistas.
Las lesiones deportivas son daños que ocurren en el sistema musculoesquelético (músculos, tendones, ligamentos, huesos y otros tejidos) durante la práctica de ejercicio o actividad física. Estas pueden aparecer de forma súbita (agudas) o desarrollarse gradualmente debido a la repetición de movimientos (crónicas).
Clasificación de las lesiones según el tejido afectado
Para entender mejor qué nos sucede cuando sentimos dolor, es útil clasificar las lesiones según la estructura dañada:
Lesiones Musculares: Son, con diferencia, las más frecuentes en el ámbito deportivo.
- Contracturas: El músculo se tensiona de forma involuntaria y persistente.
- Distensiones o tirones: El músculo se estira más allá de su límite.
- Roturas fibrilares (Desgarros): Existe una interrupción de las fibras musculares. Dependiendo de la gravedad, se clasifican en grado I, II o III.
Lesiones Tendinosas (Tendinopatías): Los tendones son las cuerdas resistentes que unen el músculo con el hueso.
- Tendinitis: Inflamación aguda del tendón (frecuente en el hombro o el talón de Aquiles) o en el codo.
- Tendinosis: Un proceso de degeneración crónica del tejido del tendón por sobreuso.
Lesiones Ligamentosas: Los ligamentos unen hueso con hueso y dan estabilidad a las articulaciones.
- Esguinces: Es la lesión reina del tobillo y la rodilla. Ocurre cuando el ligamento se estira o se rompe parcialmente debido a un giro brusco. Puede ocurrir en otras articulaciones como la muñeca o cervical.
Lesiones Óseas
- Fracturas agudas: Rotura del hueso por un impacto fuerte.
- Fracturas por estrés: Pequeñas grietas en el hueso causadas por la carga repetitiva (común en corredores de fondo).
Las lesiones más comunes en la clínica de fisioterapia
A lo largo de nuestra experiencia, hay ciertas patologías que se repiten con mayor frecuencia dependiendo del deporte:
- Epicondilitis (Codo de tenista): Dolor en la cara externa del codo por movimientos repetitivos de muñeca.
- Fascitis plantar: Inflamación de la banda de tejido que recorre la planta del pie, muy común en «runners».
- Rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA): Una de las lesiones más temidas en el fútbol y baloncesto, que suele requerir cirugía y una rehabilitación intensiva.
- Meniscopatías: Daños en los cartílagos de la rodilla que amortiguan el impacto.
El papel vital de la Fisioterapia
Mucha gente comete el error de esperar a que el dolor desaparezca por sí solo. Sin embargo, la fisioterapia no solo trata el síntoma, sino la raíz del problema. No esperes a estar lesionado para visitar al fisio. La fisioterapia preventiva es la clave para mejorar tu rendimiento y alargar tu vida deportiva.
¿Cómo se trabaja en la recuperación?
- Fase aguda: Control del dolor y la inflamación mediante terapia manual, vendajes funcionales o magnetoterapia o equipos como Winback.
- Fase de movilidad: Ejercicios específicos para recuperar el rango de movimiento sin poner en riesgo el tejido.
- Readaptación deportiva: Es la fase final donde fortalecemos la zona y corregimos la técnica para que la lesión no vuelva a ocurrir.
Las lesiones deportivas son parte del juego, pero no tienen por qué alejarse de tus metas de forma permanente. Conocer los tipos de lesiones y escuchar a tu cuerpo son pasos fundamentales. Si sientes una molestia que no remite en 48-72 horas, es momento de consultar a un profesional.
En nuestra clínica somos expertos en el tratamiento de deportistas de todos los niveles. ¡Pide tu cita hoy! Te esperamos en la Calle de Mateo García 12, en Ciudad Lineal.